El público.
Hace unos días estaba en un concierto y me pareció muy curioso el comportamiento del público durante el concierto.
No podía concentrarme en escuchar con detalle la orquesta, cerca de mi asiento había una niña que entre gritos y movimientos con su cuerpo perturbaba la zona en la que estábamos ubicados; por otro lado, también los teléfonos celulares se manifestaron con sus sonidos durante el concierto.
Repetidas veces he escuchado que la gente dice: "la música académica es solo para personas de clase alta o personas educadas". ¿Quizás pudiéramos estar hablando de un estatus inalcanzable? Particularmente no lo creo, porque para empezar la gran mayoría de los conciertos a los que voy (por no decir que todos) o en los cuales participo son con entrada gratuita. La educación y los buenos modales no solo los pueden aprender la gente adinerada, la educación comienza en casa y se puede aprender mucho. Pero retomando el tema de este post, probablemente sea un problema cultural el comportamiento indebido durante cualquier evento artístico. Probablemente una gran parte de las personas que asisten no saben a que tipo de evento están asistiendo.
¿Dónde está el respeto al trabajo de esos músicos? ¿Dónde está el respeto a la música?.
Si, la interpretación de la música está relacionada con el protocolo, para aplaudir, el desarrollo del concierto, etc; eso puede generar una imagen rígida sobre la música académica, pero tiene un por qué y una historia que lo sustenta.
Yo me imagino como si yo fuera a una galería de arte y comenzara a tocar las obras con las manos sucias, a jugar con ellas; no es necesario saber mucho del tema para tener presente que lo primero que NO se debe hacer es tocarlas y que además, hay parámetros establecidos para su observación. Si no se tiene idea del sitio y sus costumbres, lo más recomendable es informarse antes de asistir.
Como conclusión puedo decir que tenemos que fomentar la cultura del silencio, hasta llegar al punto en que no nos incomode.